18 DE JULIO, CON DOS DÍAS DE RETRASO

Esa España que mañana irá al trabajo, con una débil pereza, con un ejercicio de responsable monotonía, contando los días para las vacaciones, en el metro, en el bus, hurgando en el móvil para pasar el tiempo, sin épicas ni proezas de ningún tipo. Esa España que no sale en las tertulias ni interesa a los politólogos, la de las generalidades, la de las conversaciones banales, la de las historias anónimas, la de la cortesía con los desconocidos. Esa España que toma el 18 de julio como otro día más que ya ha pasado, como un oficio de bibliotecas, como un preguntar qué tal te ha ido todo, cariño. Esa es la España que me trae oxígeno. La España mártir y heroica de hoy día.

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