COPE

Chaves Nogales murió en 1944, en Londres. Murió con una obra, principalmente periodística, que apenas conoció lectores. Murió sin homenaje, sin tributo. Pero gracias a Andrés Trapiello y a Abelardo Linares se publicaron, cincuenta años después de su muerte, sus reportajes, sus libros, testimonio de un tiempo, sus colaboraciones. Gracias a la editorial Renacimiento empezamos a tratar al que hasta entonces había sido un periodista del hambre, de los totalitarismos, de las guerras. Guerras que contó no desde la propaganda, sino desde el periodismo, pagando el coste de los integristas de uno y otro bando. Pero Chaves Nogales también escribió de Sevilla y de su Semana Santa. Del Gran Poder, de San Lorenzo. Chaves Nogales nos enseñó, con su buen oficio, que escribir de lo local no es escribir de lo irrelevante. Chaves Nogales nos enseñó que el lugar o el tema no determina la calidad de la obra.

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