COPE

A las cofradías en Sevilla les pasa como a la poesía según Bécquer: podrá no haber hermandades en la calle, pero habrá Semana Santa. La Semana Santa de Sevilla es tan consustancial al calendario y vida de su ciudad -o parte- que no es necesario que haya para que haya. Su ausencia material no supone una ausencia, digamos, espiritual. De hecho, parece que sin ella su intensidad resulta aún más viva. Si alguien lo duda, que vaya a la parroquia de San Jacinto a ver a la Virgen de la Estrella, o camine por el puente de Triana y entre en la parroquia de La Magdalena, con la Virgen del Amparo en su altar de triduo. Sin el bullicio de años anteriores, sin la música ni el paso, sin las caras conocidas delante de los ciriales… Fácil vienen a la memoria otros días. Basta con una imagen para nombrarlo todo. Porque por supuesto que, en estos casos, valen más que mil palabras. Incluso que mil imágenes.

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